Identidad bretona y encierro
En una parte del discurso de extrema derecha hoy, se emplea la
palabra "identidad" en lugar de la palabra "raza". Aparece un
discurso racista soft. Así pues, a fin de ver si el
interés de los bretones por su identidad es muestra en parte
de racismo, he retomado todas las conversaciones que había
efectuado y he señalado allí todas las menciones de las
palabras "raza","racismo" o "raíz".(La palabra raíz, en
efecto, puede expresar un racismo velado : el "arraigado" se opone al
que no tiene raíces, al apátrida
) Y,
desgraciadamente, he encontrado efectivamente rastros de racismo en
las conversaciones :
el 72 % de las personas interrogadas no mencionan nunca las
palabras "raza","racismo" ni "raíz."
En el 6.5 % de las conversaciones, se comprueban empleos
benignos de la palabra "raza", es decir, que se emplea en lugar de
"origen"; lo que se puede suponer que es una torpeza.
En el 8.7 % de las conversaciones, aparece la temática
de las raíces ; se menciona la palabra "apátrida",
en oposición a "raíces".
Y, por último, en el 17.4 % de las personas
interrogadas, se comprueba un racismo flagrante antiinmigrados,
antiextranjeros, etc.
Estas cifras (que no tienen pretensión estadística
puesto que están basadas en una muestra muy pequeña)
pueden parecer bastante elevadas. No obstante, son muy inferiores a
la media francesa.
No son, sin embargo, estas cifras las que son interesantes.
Importa saber quién emplea argumentos
racistas. Hay un vínculo entre la atracción por la
identidad bretona y el racismo ? He construido un "índice de
bretonidad aparente", basado en numerosos indicadores de actitud
(orgullo de ser bretón, etc.) y de comportamiento
(prácticas culturales, etc.) Después he buscado si
existe un vínculo estadístico entre este índice
y la tendencia a pronunciar palabras racistas. Y la conclusión
es que no existe tal vínculo en las conversaciones a las que
he procedido. No hay vínculo estadístico, pero hay, a
pesar de todo, un comienzo de relación entre las personas que
tienen la posición más vigorosamente nacionalista. Sin
embargo, lo que está verdaderamente correlacionado con el
racismo, no es el perfil bretón, es más bien un perfil
sociológico : cuanto más elevada es la edad tanto
más fuerte es la tendencia al racismo ; cuanto más
elevada es la intención de voto a la derecha tanto más
fuerte es la tendencia al racismo, etc. Allí, hay una
correlación estadística, atestiguada por otra parte en
los sondeos efectuados sobre el racismo.
Cuál es la relación de los bretones con el
Estado ? He intentado saberlo por dos rodeos. En primer lugar,
estudiando lo que las personas que he encontrado dicen de los
autonomistas, pues estos últimos son los adversarios del
Estado francés. En este plano, se puede decir que la palabra
"autonomista" es más bien percibida negativamente por la
población bretona, puesto que :
el 8,7 % de las personas que he encontrado no comprenden el
término "autonomista"; sea responden la pregunta
saliéndose del tema, sea se excusan por no saber lo que
significa la palabra ;
el 10,9 % de las personas interrogadas experimentan una
benevolencia relativa hacia los autonomistas ;
el 28,3 % temen que los autonomistas sean extremistas ;
el 39,1 % los consideran como violentos y rechazan la
violencia ;
el 58,7 % temen que la autonomía conduzca a la
autarquía.
Esto prueba que el mensaje de los autonomistas no ha pasado a la
población bretona. Es lo que decía el cantante
bretón Glenmor durante la entrevista que me concedió.
Según él,"los militantes bretones, en lugar de reunirse
de veinte en veinte, de treinta en treinta en sus capillas,
harían mejor en ir a ver al pueblo", tienen una mala
comunicación.
Sin embargo, si los autonomistas no "aprueban" ante las personas
que he encontrado, qué dicen estas últimas de
Francia ? Es el segundo rodeo por el que he intentado medir la
relación de los bretones con el Estado francés. He
buscado todas las menciones de las palabras "Francia" y
"francés" en las conversaciones. Y esto lleva a un resultado
muy diferente del precedente. Puestas aparte las declaraciones fuera
del tema, donde se menciona a Francia sin identificación de la
persona que las expresa ni relación ninguna con Bretaña
(21.2 %), aparecen cinco categorías de declaración
:
La declaración que se encuentra la mayoría de
las veces (38 % de las citas), es de tipo particularista.
Consiste en decir "Bretaña es una región aparte en
Francia". Es Francia, pero es, a pesar de todo, particular.
Segunda declaración más frecuente (31.4 % de las
citas), la declaración francesa. La persona
interrogada sitúa a Bretaña en el conjunto
francés y razona como francés.
Vienen después las declaraciones que he bautizado
separatistas (26 % de las citas). Una pequeña
proporción de gente dice : "tengo un pasaporte
bretón", o "soy más bretón que
francés" o "no me siento francés". Pero, sobre todo,
el 36 % de las personas encontradas cometen lapsus que ponen
involuntariamente a Bretaña fuera de Francia. Si esto no se
produjera más que una vez o dos, no tendría apenas
sentido, pero cuando esto concierne a más del tercio de la
muestra, parece que eso significa algo. Tanto más cuanto se
tiene que ver con frecuencia con lapsus de repetición. Por
ejemplo : "Nosotros, en el país gallo, estamos ya un
poquito más cerca de Francia
eh, discúlpeme,
le hago sufrir
eh, le hago sonreír." Se experimenta
así el sentimiento de que una declaración quiere
salir pero que el hablante no se autoriza a expresarla.
Por fin, la última categoría es la de la
superación. Concierne al 4.6 % de las citas y
consiste en decir : "Bretaña se ha acabado, Francia se ha
acabado, lo que cuenta, ahora, es Europa", o incluso eventualmente
: "Europa se ha acabado, lo que cuenta, ahora, es el
mundo."
Identidad bretona y vínculo social
He tratado de ver si los bretones admiten la posibilidad para los
no bretones de integrarse en la bretonidad. Y he constatado en sus
declaraciones un vivo apego a lo que uno de los entrevistados expresa
en algunas palabras : el "derecho del corazón". En otros
términos, se reconoce la posibilidad de llegar a ser
bretón a cualquiera que ame a Bretaña, sus paisajes, su
población o su cultura. Se puede llegar a ser bretón a
condición de amar, lo que implica, desde luego, un esfuerzo
muy grande de semejanza con los otros Bretones.
Por otra parte, me ha parecido, a través del estudio de las
conversaciones, que el vínculo social era sólido en
Bretaña. Es algo que se puede percibir, a contrario, por el
estudio del voto al Frente Nacional, puesto que se admite
generalmente que éste corresponde a situaciones de
desesperanza social. El voto al Frente Nacional es claramente
inferior en Bretaña a la media francesa. Se puede, pues,
suponer que el malestar social es relativamente menos fuerte en
Bretaña que en el conjunto de Francia.
Por otra parte, en las conversaciones, las personas interrogadas
proclaman a menudo su felicidad. Expresan, ciertamente, angustia, un
malestar ligado al paro, etc. Pero cuando hablan del hecho de vivir
en Bretaña, dicen : " Ah ! en Bretaña se
está bien, no querría ir a vivir a otra parte." He
tratado, pues, de ver lo que podía permitir una cierta solidez
del vínculo social. Y me ha parecido que,
paradójicamente, entre los elementos más importantes se
encontraban la ruralidad y la presencia del bocage.
El bocage ha sido presentado mucho tiempo como un factor de
aislamiento. Pero si es cierto que corta geográfica y
materialmente a las gentes unas de otras, obliga también a la
sociedad a reunir a sus miembros y a reforzar los vínculos
entre ellos. Así pues, los hábitos sociales de
encuentro y de comunicación se han reforzado más bien
en el transcurso de estos últimos años, marcados por la
movilidad geográfica, mientras que en los países de
hábitat agrupado, donde se tenía la costumbre de vivir
los unos sobre los otros y las reglas sociales tendían aislar
a los individuos para garantizar una vida privada, la movilidad ha
contribuido a reforzar el aislamiento entre las personas. Es una
tesis que retomo a Hervé Le Bras. La persistencia de ciertos
valores parece igualmente desempeñar un papel favorable al
vínculo social. Son valores tradicionales, como el trabajo, la
voluntad, la familia, la ambición, la fidelidad, la justicia y
la honradez. Son favorables a la cohesión social y parecen
vinculados al cristianismo. Así pues, me parece que las
reminiscencias de cristianismo que están aún presentes
en la sociedad bretona desempeñan un papel de cohesión
social. Bretaña, en el movimiento europeo de paso de un
"modelo católico confesante" a un "modelo humanista secular",
estaría un poco retrasada. Pero qué va a pasar
cuando alcance a las otras regiones, las más descristianizadas
? La cultura y la identidad bretonas están
indisolublemente vinculadas a estos rastros de catolicismo ?
Así pues, todo se va a derrumbar ? U otra
ideología va a sustituir a la religión católica
? Y, eventualmente un regionalismo, un autonomismo o un
nacionalismo bretón podría desempeñar el papel
de cohesión social que era hasta ahora el de la
religión católica ?
*Nota del traductor.
Bocage : Tipo de paisaje del oeste de Francia, donde los campos y
las praderas son limitados por setos o hileras de árboles, y
donde las granjas están dispersas.
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